VAMPIROS
De acuerdo con diversos mitos y leyendas, los vampiros son seres aparentemente muertos, que salen de sus sepulcros durante la noche, casi siempre en forma de murciélagos (asunto que es más bien una creencia, ya que si buscas en nuestra sección murciélagos, te darás cuenta que esto no es cierto) y succionan la sangre de los durmientes a fin de alimentarse.
También según la leyenda popular, algunos talismanes y hierbas alejan a los vampiros que, de acuerdo con la tradición, sólo pueden ser destruidos a través de quemarlos o bien, clavándoles una estaca en el corazón. La creencia en los vampiros se remonta a la antigüedad y estuvo muy extendida entre los habitantes de Europa Central.
Según una fascinante investigación del escritor mexicano Bernardo Ruiz, que además de poeta y narrador se ha dedicado a investigar sobre este tema, los vampiros han acompañado a los seres humanos desde el principio de los tiempos. Así, los egipcios tenían miedo a un pájaro bebedor de sangre, al que consideraban la reencarnación de alguna persona que había sido injustamente asesinada.
Otros mitos vinculados con los vampiros se han relacionado con las enfermedades en las que se manifiesta una gran pérdida de sangre.
También la idea de que la sangre es símbolo de juventud, ha dado a lo largo de la historia surgimiento a fantasías y, por desgracia, a crímenes efectuados por locos, que erróneamente han creído que beber sangre les devolvería fuerza y juventud. Un caso extremo en este sentido fue el de Gilles de Rais, que vivió en el siglo XV, asesino de niños, que los mataba y bebía su sangre.
Ahora bien, en el llamado Diccionario infernal, publicado en 1803, su autor Collin de Plancy da la siguiente definición de vampiro, de acuerdo con los distintos lugares donde este mito ha tenido eco:
“Se da el nombre -dice- de upiers o vampiros en Occidente; de brucolacos en Medio Oriente y de katakhanes, en Ceilán, a los hombres muertos y sepultados desde hace tiempo que regresan hablando, caminando, infectando los pueblos, y maltratando a los seres humanos y a los animales y, sobretodo, sorbiendo su sangre, debilitándolos y causándoles la muerte. Nadie puede liberarse de ellos si no es quemándolos, cortándoles la cabeza y arrancándoles el corazón. Aquellos que mueren por causa del vampiro, se convierten a su vez en vampiros”.
Por supuesto, la definición anterior se refiere a los mitos y leyendas. Si conoces alguna leyenda de vampiros de tu región, mándala a nuestro foro de Red Escolar, de seguro todos la vamos a disfrutar.
El impactante resurgimiento del mito del vampiro
Las leyendas de vampiros habían ido disminuyendo en Europa, pero en el siglo XVII el abad Agustín Calmet, un sabio en arqueología y teología, publicó el libro Vampiros de Hungría y los alrededores, que fue, como ustedes se lo han de imaginar, un verdadero escándalo. Después se supo, que lo que el religioso había constatado como vampiros eran casos de cadáveres enterrados en tierras arcillosas, o bajo ciertas temperaturas que mantenían sus cuerpos intactos, fenómeno, no idéntico, pero parecido al de nuestras momias de Guanajuato, por ejemplo.
El caso es que este libro revivió el temor y la curiosidad por esta especie de fantasmas de los que el abad decía: “De esta desgracia nadie se salva, porque es imposible evitar las visitas de tales enemigos. El remedio parece ser desenterrar a estos muertos, cortarles la cabeza, arrancarles el corazón o quemarles”.
Y bueno, ya se imaginarán ustedes porqué el tema de los vampiros ha pasado a formar parte de tantas historias de terror, ficción, canciones, poemas y, sobretodo, películas.
Elizabeth Bathory: la vampira más cruel de la historia (un caso real)
Muchas veces, cuando oímos la palabra vampira o vampiresa, pensamos en imágenes de actrices, mujeres exóticas o en personajes salidos de cuentos de fantasmas. Sin embargo, en el siglo XVII existió una mujer que, por supuesto, enferma, llevó a cabo lamentables actos ahora llamados vampíricos.
Elizabeth Bathory nació en 1560 en Transylvania. A los 15 años se casó con el Conde Ferebcz Nasdasdy y vivieron en el castillo Csejthe, en Nyitra, lo que hoy sería Hungría. El esposo murió en batalla.
Esta mujer temía envejecer y, como le habían dicho que la sangre era el eterno secreto para mantener la piel joven y, como ya de por sí estaba enferma de la mente, mandó matar a muchas jóvenes para bañarse en su sangre.
En 1611, cuando se supieron las atrocidades que esta mujer trastornada había cometido fue juzgada y encerrada en una torre de su propio castillo donde vivió muchos años loca y sola.
Te agregamos esta relación de vampiros, que naturalmente se refiere a leyendas, pero que contiene datos curiosos sobre el nombre que reciben en distintos países y las creencias populares en torno a su eliminación:
| Especie | Región | Método de eliminación |
| Sampiro | Albania | Estaca en el corazón |
| Nachtzehrer | Bavaria | Decapitarlos con un hacha |
| Ogoljen | Bohemia | Enterrarlos en un cruce de caminos |
| Krvoijac | Bulgaria | Rodear la tumba con rosas salvajes |
| Kathakano | Creta | Hervir la cabeza en vinagre |
| Brukulaco | Grecia | Cortar y quemar la cabeza |
| Vampir | Hungria | Estaca en el corazón, clavar en el interior de un templo |
| Dearg-dul | Irlanda | Apilar piedras en la tumba |
| Vryolakas | Macedonia | Verter aceite hirviendo encima , clavarlos por el ombligo |
| Upier | Polonia | Enterrarlos boca abajo |
| Gierach | Prusia | Poner semillas de amapola en la tumba |
| Strigoiul | Rumanía | Sacar el corazón, cortar en dos; ajo en la boca, clavar la cabeza |
| Vlkoslak | Serbia | Cortar los dedos de los pies, clavarles el cuello |
| Neuntoter | Sajonia | Limón en la boca |